• David Morales

Los cruceros se preparan para zarpar en 2021

Actualizado: 26 de nov de 2020



La industria del turismo sufrió un duro golpe desde que se decretó la pandemia por el COVID-19. Uno de los rubros más afectados (si no el que más) fue el de los viajes en cruceros. Para muchas personas que se encontraban viajando durante el primer cuarto del año, sus vacaciones de ensueño se convirtieron en un mal trago. Varios barcos fueron puestos en cuarentena cuando se reportaron casos de coronavirus a bordo. Los viajeros quedaron atrapados y no pudieron desembarcar en la fecha que tenían prevista. La incertidumbre y el miedo ante la amenaza del virus llevó a mucha gente a posponer sus viajes y a quedarse en casa. Esto significó el fin de los cruceros por buena parte de 2020.

En el caso de Royal Caribbean, hasta noviembre de 2020 sus operaciones se mantienen en pausa, pero existen buenas perspectivas de que los viajes se reanuden con cierta normalidad durante 2021. Todo depende de las medidas desarrolladas por la empresa para garantizar la salud de los viajeros y que se atiendan todas las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud al respecto. Lo más probable es que el regreso a los viajes en crucero se realice con cupo limitado, pero independientemente de eso, en Royal Caribbean le han apostado a la tecnología para minimizar el riesgo de contagio y ofrecer un mejor servicio a bordo de sus naves.

La tecnología, la gran aliada en la nueva normalidad de los cruceros


La adopción de nuevas tecnologías no es algo nuevo para Royal Caribbean, que ya había incursionado en el uso de pulseras con chips para gestionar las reservaciones y el acceso a los servicios a bordo. Una gran idea de utilizar estas pulseras es que son reciclables y basta con cambiar el chip para utilizarlas durante otro viaje, algo que definitivamente se aprecia en la lucha por el cuidado del medio ambiente.


Otro de los grandes atractivos a bordo de las naves de Royal Caribbean, en cuanto a tecnología se refiere, es la inclusión de “bares biónicos”, donde no hoy ningún barman, al menos no perteneciente a la especie humana. Se trata de brazos robóticos que sirven cualquier bebida de un menú al que se puede acceder a través de una aplicación móvil. De este modo se minimiza una parte del contacto humano que podría representar un riesgo de contagio, pero también representa una experiencia única para imaginar que uno se siente en medio del rodaje de una película de ciencia ficción. Quizá los brazos robóticos no hagan los mismos trucos que un barman experimentado, pero al final lo que importa es que podamos acceder a buenas bebidas con mayor seguridad.


En cuanto a conectividad, los cruceros ya están equipados con redes inalámbricas que ofrecen internet en todo el barco. Los paquetes disponibles varían en tiempo de acceso y ancho de banda para adaptarse a las necesidades de todos los viajeros, desde la familia que utiliza redes sociales de manera ocasional hasta los nómadas digitales que hacen de las naves un lugar temporal de trabajo alternado con placer.

Una línea delgada entre viajes de negocios y de placer

En el contexto de la pandemia resulta natural que se restrinjan los viajes no esenciales para frenar el ritmo de contagios. Pero esta situación también implica que mucha gente está trabajando desde casa, o en su defecto, desde cualquier lugar con una conexión a Internet. Aquellos que tienen esta posibilidad se encuentran ante una disyuntiva: ¿ser o no ser un nómada digital? En caso de decidir serlo, un crucero podría ser una excelente forma de viajar sin ser considerado como algo “no esencial”. En la nueva normalidad el trabajo remoto será clave para mantener la economía a flote mientras se controla la pandemia, de modo que un crucero es una buena opción para salir de la rutina y conocer el mundo mientras se trabaja en un entorno más seguro que el de un pequeño avión o un pequeño hotel abarrotados.

Para quienes lleven su oficina en la maleta los cruceros de Royal Caribbean ofrecen distintos espacios para realizar juntas, conferencias e incluso convenciones. También pueden realizarse eventos corporativos en prácticamente cualquier espacio del barco, dependiendo de las necesidades del grupo. En resumen, Royal Caribbean busca impresionar a sus viajeros, no importa si viajan por placer o por negocios, todas las experiencias son personalizables con una amplia variedad de actividades, comida, bebida y alojamientos.


Salir de nuevo en familia

Durante 2020 los viajes familiares han sido en su mayor parte una imposibilidad debido a la presencia del coronavirus. ¿Hasta cuándo será seguro viajar sin la preocupación de que uno de nuestros seres queridos caiga enfermo? Para Royal Caribbean la respuesta es el próximo año. Desde ahora cuenta con varios paquetes familiares con promociones que difícilmente se verán en un futuro cercano. La carrera por reactivar el negocio de los cruceros significa que el mejor momento para comprar es ahora, eso si pretendemos viajar en algún momento del próximo año.

Entre las grandes atracciones para disfrutar en familia se encuentra la isla Cococay, donde se encuentra un balneario con algunos de los toboganes más grandes del continente americano. En la isla los espacios recreativos son amplios y permiten a los huéspedes mantener la sana distancia para sentirse más seguros mientras se relajan y se divierten.


Pero, ¿qué pasa si las cosas no mejoran durante el próximo año? Para dar confianza a sus clientes, Royal Caribbean ofrece cancelaciones sin costo hasta 48 horas antes de la fecha de reservación, además de un crédito para tomar otro crucero dentro de 12 meses, una promoción que se mantendrá vigente hasta el 30 de noviembre. De manera adicional, Royal Caribbean cuenta con la garantía de mejor precio y funciona de la siguiente manera: si ya tienes tu reservación y después encuentras una promoción con un precio más bajo, Royal Caribbean te reembolsa la diferencia en bonos para disfrutar a bordo del barco, ya sea en servicios o actividades.

Para los amantes de los cruceros o “cruceristas” el futuro inmediato luce prometedor. Los bajos costos de reservar ahora podrían significar un ahorro extra para visitar otro destino en el Caribe, el Mediterráneo o incluso en Alaska. Por ahora la situación del coronavirus luce aún incierta, pero es bueno saber que se puede viajar con seguridad y confianza a bordo de un crucero.

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